LA TRAGEDIA DE LOS ANDES (4)

Marchar para Sobrevivir

No quedaba otra alternativa. Nadie iba a ir a buscarlos.

Desorientados, sin saber ciertamente dónde estaban, pero convencidos por las últimas indicaciones dadas por el Teniente Coronel Dante Lagurara antes de morir, de haber dejado atrás la divisoria de los Andes y encontrarse en las proximidades de Curico, “lógicamente”, su pensamiento tenía puesta la vista en la dirección Oeste.

Tras 60 días de supervivencia, próximo el Verano Austral, las condiciones del terreno, en base a los medios de marcha y protección de circunstancias que habían confeccionado, permitían emprender la que era su única posibilidad de supervivencia: marchar en busca de auxilio.

El 12 de Diciembre, 3 supervivientes partieron; aunque uno volvería inmediatamente. Como ya sabemos, creyendo encontrarse en la vertiente occidental de la Cordillera de los Andes, y bajo ese punto de vista con buen criterio, decidieron hacerlo hacia el Oeste; ya que, teóricamente, aunque tuvieran que llevar a cabo algunas ascensiones, la dirección general de marcha debería ser descendente. Pero encontrándose realmente en la vertiente oriental, en principio, su decisión fue errónea: tendrían que rebasar la divisoria Andina, que en esa zona se encuentra entre los 4.500 y los 4.700 metros de altitud; es decir, una diferencia de nivel de unos 1.200 metros.

¿Por qué digo en principio errónea y no directamente errónea?

Porque en la decisión entran en juego muchos factores. En este caso fue todo fortuito, una vez más la buena suerte. Al décimo día establecieron contacto con el arriero y ahí finalizó su misión.

Si la misión tiene éxito es que fue bien planificada.

A pesar de ser mucho más fácil la ruta del río Atuel, ¿habrían encontrado otro arriero que les ayudara?.

Para seguir leyendo “Marchar para Sobrevivir”

Una respuesta a «LA TRAGEDIA DE LOS ANDES (4)»

  1. Exhaustivo y detallado trabajo también esta cuarta parte.

Los comentarios están cerrados.

error: Content is protected !!