LA TRAGEDIA DE LOS ANDES (2)

El principio del fin

Como casi concluía en el anterior artículo, somos humanos y podemos aceptar un error personal, el de un Equipo menos, pero en un Equipo profesional, la sucesión de ellos nunca. Así, la “Tragedia de los Andes”, fue un acto de desidia y negligencia en el cumplimiento de sus obligaciones, en el que estuvieron implicados el piloto, el copiloto como comandante de la aeronave, el navegante y los responsables del Control Aéreo del aeropuerto de Santiago de Chile.

A los 5.000 metros de altitud, empezó a dar sacudidas y al paso de un par de bolsas de aire, el descenso se hizo todavía más brusco de lo esperado. Sin advertirlo, prosiguió su vuelo, peligrosamente encajonado entre las laderas de las montañas; algo que, en un intervalo menos denso de niebla, pudo ser observado a través de sus ventanillas por algunos pasajeros. En un momento determinado, la niebla se abrió al frente de la aeronave, permitiendo observar a los pilotos que se encontraban en rumbo de colisión contra un cerro. La alarma se activó prácticamente sin tiempo y a pesar del gran esfuerzo del piloto por esquivarlo, la cola del aparato golpeó contra él. Ya sin posibilidad de gobierno, volvió a golpear contra un risco perdiendo el ala derecha, que fue proyectada con tal fuerza sobre el fuselaje que lo cortó en dos; lo que ocasionó el desprendimiento de la cola y con ella, atados a sus asientos, cayeron 4 pasajeros y el sobrecargo. En un tercer golpe, perdió su otra ala, quedando únicamente en vuelo la parte delantera del fuselaje, con tal suerte que, en su descenso, golpeó tangencialmente contra el terreno nevado y siguió resbalando por una pendiente que lo fue frenando hasta ser detenido por un banco de nieve. Durante el descenso de este último trayecto, 2 pasajeros más salieron despedidos por el boquete de popa.

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https://accion21es.com/0002 MBB Accion/TRAGEDIA ANDES 0223KD28.pdf

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