
EL FRIO Y EL VIENTO
INTRODUCCIÓN.
En España, durante el 2.023, frente a las 1.145 personas muertas en accidentes de carretera, directa o indirectamente, más de 2.000 murieron a consecuencia del calor y más de 4.000 por frío extremo.
Generalmente, tanto el frío como el calor, no actúan aislados sobre el organismo. Sus consecuencias son el resultado de la interacción con otros, como el viento, la humedad, la fatiga, el ayuno, la deshidratación u otros factores de riesgo como la edad o enfermedad.
Así, no sería correcto tratar el tema de protección contra la intemperie sin tener en cuenta e interrelacionar los factores que intervendrán en causar sus efectos:
Factores agresores:
- Temperatura.
- Viento.
- Humedad.
- Deshidratación.
- Incremento de la temperatura corporal.
- Protección inadecuada.
- Falta de previsión; planificación inadecuada.
- Falta o deficiencia técnica.
- Incapacidad psico-física.
- Insensatez, imprudencia o necedad.
Factores protectores:
- Hidratación.
- Capacidad para disipar el calor acumulado.
- Protección adecuada.
- Planificación detallada de la actividad.
- Conocimientos técnicos apropiados.
- Buena forma física.




